Tangara de color de Brasil
Conoce a algunos de los tangaras más espectaculares de nuestra avifauna
¡Hola fotógrafos!

Hay aves que llaman la atención por su canto. Otros, por comportamiento. Pero pocos pueden causar tanto impacto como los tangaras. Combinando tonos de azul, verde, amarillo, rojo y negro, parecen pintados a mano.

Brasil alberga decenas de especies de manakins, un grupo al que pertenecen las tangaras. Esta increíble diversidad es resultado de la enorme variedad de ambientes presentes en la Mata Atlántica, el Amazonas y el Cerrado. Desgraciadamente, muchas de estas aves dependen de bosques bien conservados y sufren pérdida de hábitat. Cada fotografía también puede ser una herramienta de conservación.

Fotografiar estas aves requiere más que equipo. Requiere paciencia, observación y lectura del comportamiento, ya que las tangaras rara vez permanecen mucho tiempo en la misma rama.
Algunos consejos marcan la diferencia:
Para aumentar tus posibilidades:
✔ Observa los árboles en la fructificación.
✔ Prefiero disparar a primeras horas de la mañana.
✔ Trabaja con velocidades entre 1/1000 y 1/2500 s.
✔ Anticipa el aterrizaje observando qué ramas usan repetidamente.
Más importante que seguir al ave con la cámara es aprender a predecir su comportamiento.
Esto es lo que transforma los discos ordinarios en fotografías memorables.

Brasil alberga algunas de las tangaras más bellas del planeta. Cada encuentro con estas pequeñas joyas refuerza la importancia de conservar nuestros restos forestales, donde aún es posible admirar una de las mayores riquezas de biodiversidad mundial.

En la fotografía de naturaleza, algunas imágenes son impresionantes. Otros son emocionales. Fotografiar una tangara es tener el privilegio de registrar un instante en el que el propio bosque parece adquirir nuevos colores.

Una tangara pesa poco más que unas pocas monedas.
Aun así, consigue llevar consigo una de las mayores demostraciones de creatividad de la naturaleza.
Quizá esto sea precisamente lo que hace tan especial la fotografía de aves: nunca sabemos cuándo aparecerá ante el objetivo la próxima obra maestra del bosque.
¡Felices fotos y hasta pronto!